| Qué suerte atrae | Un regreso seguro a Roma |
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| Qué necesitas | Nada |
Haz un Vuelo de la Suerte a Trevi para desear un regreso seguro / 🇮🇹 Italia
Te damos la bienvenida a Roma
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Haz un Vuelo de la Suerte a la Fontana di Trevi e imagina que lanzas una moneda para desear un viaje seguro de vuelta a Roma. La costumbre comienza al dar la espalda al agua.

Mira a tu alrededor en el destino
Qué suerte atrae
En Roma se lanza una moneda a la Fontana di Trevi de espaldas al agua para desear volver a la ciudad. El gesto ocupa poco tiempo y contrasta con el tamaño de la fuente que se alza frente a la plaza. En el Vuelo de la Suerte desde casa, puedes empezar por mirar la foto y pensar en algo concreto que querrías ver otra vez. Puede ser la fachada de Trevi o una calle que recuerdes de otro viaje. Si aún no has estado en Roma, imagina un rincón al que te gustaría regresar después de conocerlo.
Cómo atraer la buena suerte
Abre la foto. Busca la figura bajo el arco central y sigue con la vista las rocas y el agua. Imagina que estás en la plaza, delante de la fachada.
Imagina que das la espalda a la fuente y lanzas una moneda hacia el agua. En este vuelo puedes hacer el gesto con la imaginación. Piensa en una cosa que te gustaría volver a ver en Roma.
Desea un regreso seguro y vuelve a mirar la foto. Pon el sello de llegada en el pasaporte de este dispositivo. Para visitar el lugar, consulta junto a la imagen la guía municipal sobre el acceso a la zona más cercana a la fuente.
Se guarda en este dispositivo
Origen e historia
La Fontana di Trevi recibe agua del acueducto Acqua Vergine, que relaciona el monumento con una historia de Roma mucho más antigua. El diseño del siglo XVIII de Nicola Salvi reunió arquitectura, figuras y agua en una sola escena. La imagen deja ver a Océano bajo el arco central y, debajo, las rocas por las que cae el agua. La guía municipal recoge la costumbre de lanzar una moneda de espaldas para desear regresar a Roma. Primero se mira la fuente de frente. Después se imagina lo que puede significar apartar la vista un momento con la idea de volver. Esa sucesión hace que la foto sirva para recorrer el lugar a tu propio ritmo y dedicar la visita a un destino concreto.
Para acabar la visita, puedes pensar en un solo detalle de la foto que reconocerías al llegar a la plaza, como el arco o la línea de las rocas.




