| Qué suerte atrae | Buena suerte al empezar el colegio |
|---|---|
| Qué necesitas | Un cono escolar de papel, Lápices y algún dulce, Papel de seda y un lazo |
Regala una Schultüte para desear suerte en el colegio / 🇩🇪 Alemania

Pon lápices y un dulce en una Schultüte para desear suerte a un niño en su primer día de colegio. El cono de papel celebra ese comienzo en Alemania.
Qué suerte atrae
Una Schultüte es un cono de papel que se prepara para el primer día de colegio. Tiene una punta larga y una abertura que se puede cerrar con papel de seda y un lazo. Antes de abrirla, el niño ya ve sus colores y el tamaño del regalo que alguien ha preparado para él. Dentro puede encontrar un lápiz que podrá llevar al aula o algo dulce para disfrutar cuando llegue el momento. Elige unas pocas cosas pensando en lo que a ese niño le entusiasma de ir al colegio. Un detalle pequeño puede darle conversación cuando alguien le pregunte qué lleva en su cono.
Cómo atraer la buena suerte
- Coloca el cono de papel en una superficie firme y reúne algunos útiles que el niño pueda utilizar, como un lápiz o una goma.
- Añade un dulce que pueda comer. Pon cerca de la punta los objetos que pesen más, para que resulte cómodo llevar el cono en brazos.
- Escribe su nombre y un deseo breve para el primer día. Mete la nota y reúne el papel de seda sobre la abertura ancha. Átalo con el lazo.
- Entrega el cono el día en que empiece el colegio. Cuando llegue el momento de abrirlo, deja que el niño elija qué sacar primero y busca un rato para que te cuente cómo le ha ido.
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Origen e historia
Schultüte quiere decir «cono escolar». También se conoce como Zuckertüte, «cono de azúcar», un nombre que recuerda el lugar de los dulces junto al material escolar. El regalo acompaña la celebración del paso al colegio. La forma se reconoce de lejos, incluso en una foto en la que varias familias se reúnen para el primer día. Cada cono puede llevar una decoración distinta y quedar ligado a los gustos de un niño en particular. A veces se recuerdan los colores o el lazo mucho después de que se hayan usado los lápices y comido los dulces. Al preparar uno, eliges qué alegría quieres que encuentre la persona que lo sostiene. En algunos lugares, se contaba a los niños que los conos crecían en un árbol del aula o del tejado del colegio.




