| Qué suerte atrae | Buena fortuna en el amor |
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| Qué necesitas | Nada |
Haz un Vuelo de la Suerte al Callejón del Beso para desear suerte en el amor / 🇲🇽 México
Te damos la bienvenida a Guanajuato
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Haz un Vuelo de la Suerte al Callejón del Beso y piensa en un beso en el tercer escalón para desear suerte en el amor. En este rincón de Guanajuato, una historia contada de balcón a balcón sigue dando lugar a un gesto entre parejas.

Mira a tu alrededor en el destino
Qué suerte atrae
En el Callejón del Beso, un beso en el tercer escalón, pintado de rojo, expresa un deseo de buena suerte en el amor. El sitio importa. Las fachadas están tan cerca que, al mirar arriba, parece que los balcones se buscan entre sí. En la escalera hay un lugar concreto en el que detenerse y pensar en el futuro de una pareja.
En el Vuelo de la Suerte puedes empezar por mirar el hueco entre las paredes. Piensa en el afecto que quieres cuidar, en la persona con la que te gustaría compartirlo o en la relación que deseas construir. El paseo en pantalla pone ese deseo en un escenario que se recuerda con facilidad: una calle estrecha, paredes de color y dos casas que casi se tocan.
Cómo atraer la buena suerte
Abre la fotografía y fija la vista en los muros cálidos y el farol que sobresale. Después mira hacia arriba e imagina que avanzas desde el centro histórico de Guanajuato hasta la pequeña escalera.
Piensa en una pausa en el tercer escalón, el peldaño rojo del ritual. Si haces el vuelo en pareja, podéis contaros en una frase qué os gustaría cuidar el uno del otro. Si viajas a solas, piensa en el cariño que quieres recibir o en alguien a quien desees demostrar el tuyo.
Expresa el deseo con unas pocas palabras y quédate un momento con él. Cuando quieras, deja el sello de llegada en el pasaporte de este dispositivo. La guía de turismo junto a la foto indica dónde está el callejón en la ciudad.
Se guarda en este dispositivo
Origen e historia
La historia que da nombre al callejón gira en torno a unos enamorados que vivían a ambos lados del paso. Se ha contado de distintas maneras, pero la imagen que permanece es la de dos personas que pueden acercarse desde sus balcones gracias a la estrechez de la calle. Al levantar la vista, se entiende por qué la forma del lugar se ha quedado unida al relato. Las casas hacen que sea fácil imaginar la escena incluso con sus puertas cerradas.
Con el tiempo, el relato se ha convertido en una ocasión para que quienes pasan por allí expresen un deseo propio. El encuentro de la leyenda se imagina en los balcones. Para las parejas que visitan el callejón, en cambio, el punto de encuentro es el tercer escalón. La cercanía entre las fachadas sigue siendo el detalle que enlaza las dos escenas.




