Tira del hueso de los deseos para atraer buena suerte / 🇺🇸 EE. UU.

Un hueso de la suerte con forma de horquilla sobre un plato

Tira de los extremos del hueso de los deseos con otra persona después de comer y pide buena suerte. Quien conserva el trozo más grande recibe la fortuna de ver cumplido su deseo en esta tradición de Acción de Gracias.

Qué suerte atraeBuena suerte para cumplir un deseo
Qué necesitasUna fúrcula limpia y seca y otra persona

Qué suerte atrae

El wishbone, o hueso de los deseos, es la pequeña pieza en forma de V que se encuentra en la base del cuello de un ave. En la mesa de Acción de Gracias, dos personas sujetan sus extremos y tiran pensando en un deseo. El trozo más grande lleva consigo la buena fortuna de verlo cumplido.

Su momento especial llega cuando la pieza se parte. Los dos participantes miran sus manos y quienes están alrededor comparten la expectación. Una gran comida festiva deja así un objeto pequeño con otra misión: dar a las ilusiones un turno de juego en la mesa.

Cómo atraer la buena suerte

  1. Después de comer, prepara una fúrcula limpia y seca. Se pueden utilizar las de pavo o de pollo.
  2. Sujeta un extremo y deja el otro a tu acompañante. Cada uno piensa en el deseo que quiere cumplir.
  3. Tirad en sentidos opuestos y mirad los fragmentos que quedan en las manos. A quien conserva el más grande le corresponde el deseo afortunado.

El nombre cuenta muy bien su encanto: un hueso dedicado a los deseos. Puedes reservar este pequeño momento para cerrar una comida familiar o un encuentro con amigos. Las piezas de plástico fabricadas para partirlas ofrecen una versión moderna del mismo juego compartido.

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Origen e historia

Parte del encanto de esta tradición está en el contraste: de un gran pavo festivo sale una pieza diminuta para los deseos. Después de la comida llega la expectación, dos manos tiran y la forma de la rotura da pie a comentarios y sonrisas. La historia de la mesa sigue cuando los platos ya están recogidos.

La V tiene, además, un pasado sorprendente. Su nombre anatómico es fúrcula, y también la tenía el tiranosaurio. Bucky, el dinosaurio del Museo de los Niños de Indianápolis, permite acercarse a esa conexión. Un pequeño objeto de deseos en la sobremesa puede conducir hasta el mundo de los dinosaurios: una sorpresa estupenda para compartir al terminar el banquete. Las versiones modernas de plástico añaden otro capítulo alegre y permiten que más personas participen en el juego.

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