| Qué suerte atrae | Unión familiar y buenos vínculos |
|---|---|
| Qué necesitas | Tikoy, Huevo batido y aceite si se va a freír |
Regala tikoy para desear unión familiar en el Año Nuevo lunar / 🇵🇭 Filipinas

Regala tikoy durante el Año Nuevo lunar para desear unión familiar. En hogares filipinos de origen chino, la textura pegajosa del pastel de arroz expresa el deseo de seguir juntos.
Qué suerte atrae
El tikoy es un pastel dulce de arroz que acompaña el Año Nuevo lunar en hogares filipinos de origen chino. Su textura pegajosa recuerda a una familia que se mantiene unida. Puedes regalarlo a quienes te gustaría ver más a menudo o servirlo cuando ya estén reunidos alrededor de la mesa. El pastel permite expresar con un detalle concreto el deseo de pasar más tiempo en compañía.
También se disfruta en láminas doradas en la sartén. El exterior se dora mientras la parte de dentro conserva su textura tierna y pegajosa. Al repartir los trozos, cada persona puede probar aquello que le da sentido al regalo.
Cómo atraer la buena suerte
Escoge un pastel de arroz tikoy para ofrecer en una visita de Año Nuevo lunar. Entrégalo con un saludo y unas palabras sobre el motivo por el que lo elegiste. Puedes desear que tengáis ocasión de volver a comer juntos, de hablar más a menudo o de compartir alguna fiesta en los próximos meses.
Para servirlo, sigue las indicaciones del producto o de la receta. Una preparación habitual en Filipinas consiste en cortarlo en láminas finas, pasarlas por huevo batido y freírlas en una sartén hasta que se doren y el huevo esté hecho. Ponlas en una fuente y espera a que se puedan comer sin quemarse.
Cuando pases el plato, podéis recordar una comida que disfrutasteis juntos o elegir otra fecha para reuniros. La conversación le da una forma concreta a la idea de seguir cerca, y el sabor del pastel ayuda a recordar el encuentro.
Buscar productos
Publicidad: podemos recibir una comisión si compras a través de estos enlaces.
Origen e historia
El tikoy está emparentado con el nian gao chino y tiene un lugar propio en las celebraciones del Año Nuevo lunar en Filipinas. Al acercarse la fiesta, hay quien lo busca en las tiendas del barrio de Binondo, en Manila. Una caja puede pasar de una tienda a una familia, o llegar a casa como regalo de alguien que se ha acordado de quienes van a comerla.
En Ongpin, la familia de Eng Bee Tin cuenta que empezó con un sencillo puesto conocido por el tikoy. La historia sitúa el pastel en una calle de Chinatown: de allí salen cajas que se abren más tarde en mesas de toda la ciudad. El sentido compartido sigue estando en la textura: así como el arroz del pastel permanece unido, quien lo ofrece desea que las personas queridas sigan encontrándose.




